La
verdadera historia del Preventorio de Aigües
La
verdad es que el título de La verdadera historia puede ser muy presuntuosa,
porque, nadie que no haya vivido en aquel lugar y en aquellos momentos, puede
decir que tiene la única verdad y ni siquiera dos personas que hayan estado en
el mismo sitio tienen la misma verdad por que ambos lo ven desde puntos de
vista diferentes.
El
Preventorio de Aigües es un edificio que fue magnífico arquitectónicamente
hablando. Por ello quiero rendirle un homenaje le pese a quien le pese. Porque,
además de intentar ser escritora, todos los que me conocen saben de mi gusto
por el tema paranormal. Pero también para escribir mis novelas he tenido que
documentarme, por lo que, he decidido presentar la documentación que tuve que
hacer para investigar el lugar.
Vayamos
a la historia del edificio.
En el siglo XV, tras
la reconquista, se concedían salvoconductos a los moriscos para acudir a tomar
los baños, lo que confirma su uso tradicional durante el periodo de influencia
árabe.
La historia del preventorio no es conocida con mucha precisión
cronológica. Ya en el siglo XV fueron concedidos salvoconductos a los moriscos,
pues eran conocidas las aguas desde la antigüedad.
Han existido varios edificios destinados a balnearios desde tiempos remotos,
enclavados siempre en el mismo lugar. La propiedad de los terrenos ocupados por
el preventorio ha pasado por varias manos. El primer documento encontrado donde
se habla de Balneario es un privilegio fechado el 30 de noviembre del año 1596,
en el que se reconoce el dominio de las aguas a la ciudad de Alicante, en manos
de quien continuará hasta 1816.
A partir de ese año comenzará un litigio entre la familia del Marqués de Bosch,
también Conde de Casa Rojas, y el Ayuntamiento de Alicante acerca de la
propiedad del lugar que no se resolverá hasta 1865; fecha en la que el Juzgado
de Jijona reconoce al Conde de Casa Rojas como legítimo propietario de los
Baños.
Hablemos de los condes de Casa Rojas.
El conde lo llamó Hotel Miramar Estación de invierno.
El
condado fue establecido en el siglo XVIII con José Pedro de Rojas y Recaño
(1702-1794). La familia, de origen castellano asentada en Andalucía, poseía
amplias tierras en Alicante.
La
familia era propietaria del balneario, terrenos y villas en Aigües
El 30 de
noviembre de 1596 se concede la explotación del área como zona termal, pero el
preventorio tardará en llegar. Los legajos nos hablan de que María Catalina de
la Encarnación Canicia de Franchi (1800-1833), VI marquesa del Bosch de Arés y
III condesa de Torrellano, adquiere unos antiguos baños en 1816, pero no será
hasta 1838 cuando José de Rojas y Canicia de Franchi (1819-1888), IV conde de
Casa Rojas, VII marqués del Bosch de Arés y IV conde de Torrellano, siembre el
ajado establecimiento que conocemos ahora.
Así, el
Hotel Miramar Estación de Invierno comienza a funcionar a todo lujo importado
desde medio mundo, como los exóticos sanitarios ingleses.
La
primera mujer del conde, la joven Victoria Rosado y Sánchez-Pastor, fue la
protagonista de una pintura de Julio Romero de Torres en un cuadro titulado La
condesa de Casa Rojas. Respecto a esta historia, hay una novela de una
compañera de letras, Elena Picó, titulada “La dama blanca” en la que, después de
una ardua investigación, creó una historia que pudo suceder o no, pero que
escribe con una delicadeza impresionante y que basó en la leyenda de la dama
blanca que se aparecía en un espejo y que, si sonreía no tenías nada que temer,
pero por el contrario, si su cara reflejaba tristeza y lloraba amargamente,
algo terrible te iba a suceder.
La
historia dice que el hijo de la condesa, una vez muertos sus padres, (la
leyenda dice que envenenó a su madre) se jugó el edificio a una partida de
poker, perdiéndolo.
El
hotel cerró sus puertas y en el año 1936 lo adquirió el estado pasándose a
llamar Preventorio Nacional Infantil.
Durante
la guerra, todo el mundo sabe que no había cantidad de alimentos, al contrario.
Recuerdo a mi abuela contándome que se comían las peladuras de las patatas y
hacían harina con las garrofas.
Fue
una hambruna, y no simple escasez, lo que arrasó España durante los años de la
posguerra, a pesar de que no figure como tal en los libros de historia. Es la
tesis que el historiador de la Universidad de Granada y becario de la Fundación
BBVA, Miguel Ángel del Arco Blanco, mantiene y expone en su último trabajo,
publicado en el ‘Journal of Contemporary History’ con el nombre de “Hambruna en
España durante la dictadura de Franco 1939-1952”: que esta debe clasificarse
junto a otras grandes hambrunas reconocidas, desde el Holodomor ucraniano hasta
la Gran Hambruna de Grecia durante la ocupación de las Fuerzas del Eje o la
hambruna holandesa de 1944. "Es una hambruna como las que ocurrieron en el
resto de Europa, pero silenciada" La diferencia: que estas sí figuran en
los listados de grandes hambrunas, pero la española no. “Es plenamente
comparable a esas, en cuanto a los motivos por los que tuvo lugar, el número de
víctimas y la duración”, explica Del Arco a El Confidencial. “La originalidad
de la española reside en cómo fue recordada, y aquí hemos de diferenciar entre
memoria e historia: la memoria no habla nunca de hambruna, y en la historia, ha
pasado desapercibida”. Se recuerda “qué mal se pasó”, añade, pero la hambruna
no es un adjetivo, sino “un fenómeno con unas determinadas características,
tipificado por geógrafos, historiadores y nutricionistas”. “Lo original, en
nuestro caso, es que ha permanecido silenciada”. Fuente: https://www.elconfidencial.com/cultura/2021-02-16/gran-hambruna-espanola-muertos-guerra_2945088/
He
puesto este dato porque he visto en diferentes publicaciones que los alimentos
abundaban, que había de todo, carne, pescado, frutas y verduras. Imagino que si
eso fue así sería en los últimos años del preventorio, porque lo que es en los
años 1936/40, los alimentos eran un tanto escasos. Y no solo los alimentos. Los
medicamentos también.
Una
fuente que no puedo citar porque ya ha fallecido, nos contaba que, al haber
tanta escasez, si los niños tenían que recibir tres dosis de medicación para
sanar su enfermedad, había gente “pudiente” que pagaba para que a sus hijos no
les faltaran esas tres dosis, aunque, hubiera niños que se quedasen sin ninguna
y fallecieran.
Hasta
entonces, muchos niños fueron los que ocuparon sus 270 camas, pequeños que
permanecieron estancias más o menos largas. Fuente: https://locusamoenus.webnode.es/news/preventorio-de-aguas-de-busot/ A pesar de que he llegado a ver en vídeos de
gente diciendo que llegaron a haber más de 600 niños juntos allí. Eso se debe a
la mala documentación o querer contar una historia según sus propias
conclusiones. Pero la historia no permanece por conclusiones. La historia es la
que es y pasó lo que pasó y eso nadie puede borrarlo.
También
se ha dicho que, en el Preventorio, además de que abundaba la comida, que ya
hemos visto que en la época de la posguerra no podía ser cierto, también se
habla en diferentes publicaciones que a los niños se les trataba muy bien,
llegando a decir personas que “presuntamente” estuvieron ingresados allí, que
fue la mejor época de su vida.
Vuelvo
a decir que, eso pudo ser durante la última etapa del preventorio porque
durante la época de la posguerra y años posteriores no fue así. De primera mano
conocí el testimonio de una chica cuyo hermano estuvo un año allí ingresado y
que cuando salió de allí estuvo dos años sin hablar del trauma que llevaba.
Cuando ya comenzó a hablar, no quería contar nada sobre su estancia en aquel
lugar, pero con los años contó algunas cosas, como que nada más llegar los
rapaban al cero, como les daba miedo por la noche ir al baño, acababan por
mojar la cama y las monjas a la mañana siguiente los enrollaban en la sábana
manchada de pis y les hacían desfilar por delante de sus compañeros para que se
rieran, les daban duchas frías, les encerraban en cuartos ellos solos, les
hacían comer sus vómitos, en fin, que más que un hospital tuvo que ser una
cárcel del terror. Ah y cuando intentaban mandar una carta a los padres, tenía
que pasar primero por las manos de las monjas y, si ponían algo de esos malos
tratos, la rompían y no la mandaban porque las palizas eran diarias.
Infancia
marcada a fuego
Opinión
sobre Preventorio de Aguas de Busot
Opinión
escrita 27 de diciembre de 2022
Horror,horror
horror y horror hasta el infinito y más allá
Me
ha marcado de por vida ser una de esas niñas q tuvo q sufrir aquí las
vejaciones del franquismo. Fuente: https://www.tripadvisor.es/Attraction_Review-g2365382-d13824705-Reviews-Preventorio_de_Aguas_de_Busot-Aigues_Province_of_Alicante_Valencian_Community.html#REVIEWS
Otra
opinión de una señora. Fuente: https://fuentesinformadas.com/aquellos-ninos-y-ninas-en-pijama-de-rayas-del-hospital-de-tuberculosos-de-alicante-el-tiempo-se-detuvo-era-aterrador-capitulo-3
Finalmente,
el preventorio cerró sus puertas en la década de 1960 y a partir de entonces se
transformó en fuente de leyenda y misterio. De todas las monjas que cuidaban a
los niños que llegaban al preventorio, destacaban por su crueldad sor Josefina,
sor Sagrario y especialmente sor Tránsito. La gama de castigos infringidos a
los niños era amplia, según los testimonios, y pasaba desde obligarlos a tragar
una mosca por jugar con ella en la hora de reposo, hasta hacerlos limpiar con
la lengua sus zapatos como castigo a la desobediencia. Los niños que se hacían
pis por la noche eran obligados a envolverse la cabeza a la mañana siguiente
con las mismas sábanas en las que se habían orinado y a desfilar por el pasillo
del comedor mientras los demás desayunaban. A las nueve de la noche todos
tenían que estar durmiendo y en silencio «y al que tenga la boca abierta se la
cosemos», decían las monjas. Fuente: https://labitacoradelmiedo.wordpress.com/2010/08/17/el-preventorio-de-aigues-de-busot-alicante/
Aquí
os muestro una grabación de otra persona que estuvo ingresado en el
Preventorio. https://youtu.be/v4Esx1aFYrQ?si=BAor7h38yeHwVi0r
Cuando
finalmente la enfermedad quedó erradicada, el Preventorio cerró sus puertas en
1960 y en 1967 quedó abandonado. En 2006 lo adquirió el presidente del Hércules
con el fin de construir un nuevo hotel balneario, con termas, piscinas, saunas,
masajes, pero no se llevó nunca a cabo.
El
preventorio se hizo famoso en 2002 cuando el autodenominado parapsicólogo Pedro
Amorós, hizo público el lugar mostrando una presunta foto de un monje en las
escaleras que subían a la segunda planta. Ahí comenzó la destrucción del
edificio. Muchos grupos buscadores del misterio fueron a experimentar deseando
encontrar fenómenos paranormales. Estos al menos respetaban el edificio, pero
otros iban directamente a vandalizar el lugar. Yo misma he visto como chicos
con motos de motocrós entraban dentro del preventorio, mientras otros cogían
los puntales que sujetaban el techo y los tiraban por la ventana con el
consiguiente peligro de que se les viniera el piso encima.
Sí,
yo he estado yendo al preventorio durante 18 meses a investigar esos posibles
hechos paranormales porque, había leído los resultados obtenidos por otros
grupos, pero yo tengo un lema, cree lo que veas u oigas. Y tengo que creer,
porque resultados hemos obtenido y no pocos, con lo que confirmo que el
preventorio es un lugar lleno de energías. Que sean de las personas que han
vivido años o siglos atrás, no lo sé, porque también ha habido personas que han
hecho rituales y cosas en los que han abierto puertas que luego no han sabido
cerrar.
¿Por
qué se empeñan en decir que el antiguo hospital anti tuberculoso no es un lugar
embrujado? No lo sé, seguramente quieren blanquear el lugar para evitar que
aquello que se convierta en un circo y en un peregrinaje.
Para
colmo, hace poco más de un año, un chico se mató haciendo parkour y lo
volvieron a revallar para evitar que hubiera más accidentes.
Según
he oído, quieren demolerlo, pero, si alguien se piensa que por tirar abajo un
edificio en el que hay, presuntamente, fenómenos paranormales, con ello van a
cesar y pueden construir un edificio nuevo y no va a pasar nada, están
equivocados. Esas energías están ligadas al lugar, pero también al terreno.
Para
mí el Preventorio es un lugar mágico que, lo mismo lo miras y ves un edificio
con una belleza arquitectónica destruida, y lo mismo cuando llegas de noche y
subes la cuesta del camino y lo ves de pronto, ahí, de frente, tan majestuoso y
tan misterioso a la vez, con miles de ojos que parece que te estén vigilando,
no puedes más que sentir un halo de tristeza y a la vez que todos los pelillos
de tu cuerpo se te ponen de punta erizándote hasta el último poro de tu piel.
Hagan
lo que hagan, lo único que pido es respeto por el lugar. Que no intenten
cambiar la historia o contarla según su conveniencia. Que la historia es lo que
es y lo que sucedió, sucedió le pese a quien le pese.
Mi
homenaje a este maravilloso lugar.














